Regeneración urbana: rediseñar para vivir en espacios saludables y sostenibles

    La regeneración urbana no consiste en destruir y construir de cero, sino en aprovechar la abundancia de lo que ya existe y en tener en cuenta a las personas que los habitan para no dejar a nadie atrás. 

    ¿Qué imaginas cuando oyes las palabras ciudades sostenibles? Es probable que tu imaginación te desplace a un espacio nuevo, lejano. Puede que allí visualices todo tipo de verde, edificios nuevos, o a lo mejor, innovaciones tecnológicas que permiten la máxima eficiencia de las dinámicas urbanas.

    Sin embargo, nos queda poco espacio para grandes proyectos innovadores. La mayoría del suelo de ciudades como Madrid ya está edificado. 

    Para combatir el cambio climático y adaptarnos a sus efectos, tenemos que rediseñar los espacios y recursos que ya tenemos. A este proceso se conoce como regeneración urbana.

    No se trata de destruir y construir las ciudades de cero, sino de aprovechar la abundancia de lo que ya existe y, además, tener en cuenta a las personas que las habitan para no dejar a nadie atrás. 

    ¿Se te ocurren algunas ideas? Aquí exponemos algunas a distinta escala:

    • Viviendas: gran parte de nuestro parque de viviendas se encuentra envejecido y genera un gran desperdicio de energía. Fomentar su rehabilitación puede mejorar no solo las emisiones de gases de efecto invernadero sino la economía y el confort de las personas que las habitan. Sin embargo, no se trata de un proceso fácil. Existen proyectos muy interesantes como Bloques en transición de la cooperativa Tangente, que tratan de ayudar a comunidades de vecinos a realizar cambios hacia una transición energética justa en Vallecas.
    • Edificios: dando usos nuevos a edificios y suelos en desuso se pueden reactivar nodos económicos, sociales y medioambientales dentro de las ciudades. Además, si se diseñan para que los espacios sean flexibles se pueden adaptar a distintos usos a lo largo del día, aprovechando al máximo su capacidad y, por tanto, reduciendo la necesidad de construir nuevos espacios.
    • Barrios: a través de peatonalizaciones y otras modificaciones del espacio público se puede contribuir a generar espacios más caminables y lugares de encuentro para la ciudadanía. Especialmente a raíz de la pandemia, existen grandes ejemplos de este tipo de proyectos en muchas ciudades del mundo.
    • Planes urbanísticos: los planes urbanísticos pueden facilitar o dificultar una vida sostenible. En Madrid se han aprobado diversos planes especiales para la creación del Bosque metropolitano. Un anillo verde que,  inspirado por Vitoria, pretende “contribuir al reequilibrio de la ciudad, a la reducción de las emisiones de CO2, a la lucha contra el cambio climático, a la restauración ecológica y paisajística de zonas degradadas y a incrementar la oferta de itinerarios peatonales y ciclistas, así como beneficiar a la salud de la población.”
    • Planes metropolitanos: los barrios y las ciudades son elementos interconectados con su entorno, por ello es importante tener en cuenta a otros municipios para su planificación territorial e incluso económica, como se está intentando a través del Plan Estratégico Metropolitano de Barcelona

    Si quieres conocer más sobre este tema, te invitamos a participar en la Semana de la Proximidad, una iniciativa de la Fundación Foro NESI, donde multitud de organizaciones visibilizarán su trabajo en las áreas de regeneración urbana, vida de barrio, economía local y alimentación sostenible. 

    En el Foro NESI defendemos lugares para vivir cercanos, diversos, inclusivos y conectados que regeneren las relaciones humanas y con la naturaleza. ¡Súmate!